Cómo lo hacemosSe trata de un enfoque que integra, eficiencia, sostenibilidad y responsabilidad social.

retranComo dice Piet Hein Eek, «lo importante son los materiales, su desnudez habla por sí misma». Encontrarlos, cuidarlos, limpiarlos, nutrirlos y darles un nuevo uso. Respetar sus años, sus pátinas, sus marcas…Retranca_serie3Modificar lo que hay de manera sencilla, poco o casi nada. Lo que queda cuando te libras de lo superfluo, es la esencia, tanto de las personas como de las cosas. Retranca_serie2Esa es la clave. Construir sin a penas consumir, atender las formas de manera responsable, dar preferencia a los materiales humildes y al trabajo artesanal. Retranca_serie1Vemos mucha afinidad y describe muy bien lo que pretendemos hacer, la visión wabi-sabi 侘寂 Entendemos que es una apreciación estética de la evanescencia de la vida. Las imágenes wabi-sabi nos obligan a contemplar nuestra propia mortalidad y evocan una soledad existencial y una delicada tristeza. También provocan un alivio agridulce, ya que sabemos que toda existencia comparte el mismo destino.
Origen

La palabra wabi procede del verbo wabu, que significa languidecer, y del adjetivo wabishii, que se usaba para describir los sentimientos de soledad, desolación y desdicha. Sin embargo, los literatos de los periodos Kamakura y Muromachi usaron estas connotaciones negativas de una forma mucho más positiva para expresar una vida que se había liberado del mundo material. Así, wabi, significa realmente «pobreza», es decir, no depender de las cosas terrenas —riqueza, poder, reputación— y sin embargo sentir interiormente la presencia de algo sumamente valioso por encima del tiempo y la posición social: esto es lo que en esencia constituye wabi.

Una vida de pobreza era el ideal Zen al que aspiraban los monjes que deseaban alcanzar la verdad última de la realidad, de ahí que surgiera, de estas imágenes negativas, el ideal de una persona que ha trascendido el deseo de gozar de las comodidades del mundo físico y ha conseguido encontrar la paz y la armonía en la vida de lo más sencillo. Se aprende a ser autosuficiente con la insuficiencia de las cosas.
La palabra sabi intenta transmitir una sensación de desolación. Implica un espíritu de absoluta soledad y la idea de que no hay nada que permanezca inmutable y de que todos los seres vivos están destinados a morir. Procede del vivo deseo que sentimos de recuperar el mundo de nuestra infancia, el mundo del momento presente, no definido por el lenguaje o los valores que constituye una pura experiencia de la realidad.
La soledad, por ejemplo, de un trozo de verde en la incipiente primavera comunica la idea de sabi o wabi, pues en ese pequeño rincón de verdor está contenida la sugerencia de la fuerza vital en medio de la desolación del invierno, como podemos observar en el siguiente poema de Fujiwara Iyetaka, poeta japonés del siglo XII:
A quienes solo anhelan que florezcan los cerezos,
¡como me gustaría enseñarles la primavera
que resplandece desde unas matas de hierba verde
en la aldea de montaña cubierta por la nieve!
Es solo un tímido atisbo del poder de la vida lo que se afirma en la forma de un pequeño trozo de tierra cubierto por la hierba, pero quien tenga la adecuada capacidad de percibir podrá discernir a la primavera que comienza su expansión bajo la nieve.

Estética
El wabi-sabi es el rasgo más notable y característico de lo que consideramos la belleza tradicional japonesa. A grandes rasgos, ocupa la misma posición en el panteón japonés de los valores estéticos que los ideales griegos de belleza en Occidente. Representa exactamente lo opuesto a los ideales occidentales de gran belleza como algo monumental, espectacular y duradero. No se encuentra en momentos de eclosión y exuberancia de la naturaleza, sino en momentos de asentamiento y principio. El wabi-sabi no trata de flores maravillosas, árboles majestuosos o escarpados paisajes. Es lo intrascendente y lo oculto, lo provisional y lo efímero: cosas tan sutiles y evanescentes que resultan invisibles para la mirada ordinaria.
Fujiwara no Sadaie, poeta japonés del siglo XII, escribió un poema del cual se dice que capta el espíritu del wabi-sabi:

Miro a lo lejos
y no veo cerezos
ni hojas matizadas:
sólo una modesta cabaña en la playa
a la luz de un atardecer de otoño.

13El wabi-sabi es una comprensión de la belleza que reside en lo modesto, lo rústico, lo imperfecto, incluso en lo decadente, una sensibilidad estética que halla una melancólica belleza en la impermanencia de todas las cosas.

Puede hallarse belleza en la fealdad. La belleza del wabi-sabi es, en cierto sentido, el hecho de aceptar lo que se considera feo. Sugiere que la belleza es un acontecimiento dinámico que se produce entre uno mismo y algo más; es pues, un estado de alteración de la conciencia.

El estado mental wabi-sabi se comunica a menudo a través de la poesía. Rikyu utilizó este poema de Fujiwara no Teika, poeta japonés del siglo XII, para describir el estado de ánimo wabi-sabi:

Alrededor, ninguna planta en flor
ningún destello de las hojas de arce,
únicamente una solitaria choza de pescador
en la orilla a media luz
de este principio de otoño.

35Las cosas wabi-sabi son expresiones del tiempo congelado. Están hechas de materiales que son visiblemente vulnerables a los efectos del tiempo y del trato humano. Registran el sol, el viento, la lluvia, el calor y el frío en un lenguaje de decoloración, óxido, deslustre, manchas, torsión, contracción, marchitamiento y grietas. Las cosas wabi-sabi se aprecian sólo mediante el uso y el contacto directo; nunca se encierran en un museo. Tienen una cualidad vaga, desdibujada o atenuada, tal como les pasa a las cosas cuando se acercan a la nada o provienen de ella.

El inestimable contenido debe permanecer ahí de forma completamente auténtica, debe estar como si no estuviera; más bien, debería ser descubierto accidentalmente. En principio no se sospecha de la presencia de nada extraordinario, sin embargo, detrás de un examen más atento, una mina de oro auténtico brilla de forma inesperada. Pero el oro en sí mismo permanece siempre idéntico, se le haya descubierto o no. Retiene su realidad, esto es, su autenticidad para sí mismo, indiferente a las circunstancias.

Por tanto, mientras que wabi significa ser verdadero para sí mismo, la importancia estética de la idea de sabi reside en la estima por las cosas que sugieren edad, desecación, entumecimiento, frialdad, oscuridad, por toda una serie de sentimientos negativos que son lo opuesto a lo cálido, la primavera, el carácter expansivo, la transparencia, etc. Son, de hecho, sentimientos que proceden de la pobreza y la carencia; pero tienen también una cierta cualidad que los conduce a un elevado éxtasis estético. En alguna medida, wabi es sabi, y sabi es wabi; son términos intercambiables.

En el bosque, profundamente enterradas en la nieve,
la noche pasada, una rama de ciruelo abrió sus flores.

36También nos vemos en el Movimiento Lento (slow en inglés) es una corriente cultural que promueve calmar las actividades humanas. El movimiento slow propone tomar el control del tiempo, más que someterse a su tiranía, dando prioridad a las actividades que redundan en el desarrollo de las personas, encontrando un equilibrio entre la utilización de la tecnología orientada al ahorro del tiempo y el tomándose el tiempo necesario para disfrutar de actividades como dar un paseo o compartir una comida con otras personas. Los ponentes de este movimiento creen que, aunque la tecnología puede acelerar el trabajo, así como la producción y distribución y otras actividades humanas, las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse.

El Movimiento Slow no está organizado ni controlado por una organización como tal. Una característica importante del movimiento Slow es que se propone y su inercia se mantiene por individuos que constituyen la comunidad global Slow, comunidad que tiende a expandirse.

3Formamos parte de Carpinteros sin fronteras Trabajamos en el ámbito de la recuperación, organización, gestión y reutilización de aquellos bienes materiales y elementos de mobiliario, especialmente aquellos relacionados con la madera y el trabajo con la madera.

Utilizamos materiales que hayan sido abandonados, derribados o desechados. Esto nos sirve como eje central para fomentar, apoyar y movilizar la  preservación y sostenibilidad del medioambiente.

Contribuimos a la mejora social y a la soberanía ciudadana por medio de la trasmisión de saberes y conocimientos del oficio de la carpintería.